Para derrotar a los grandes equipos hace falta mucho más que garra y corazón. Sin orden táctico y una buena técnica es casi imposible lograrlo. Universitario cayó merecidamente a manos de un rival que sabe lo que hace dentro de la cancha. Hindú basó su juego en una muy buena defensa, control de pelota y agresividad para atacar. "Uni" no supo fabricar los espacios para llegar al in-goal local. Cuando se instaló en el campo del dueño de casa, los palos siempre quedaron demasiado lejos. También es cierto que el estado del campo -muy castigado por la lluvia incesante- no ayudó. Vale apuntar que la cancha afectó a los dos, y el que mejor superó la adversidad fue Hindú. Por algo, y más allá de las figuras ausentes, es uno de los mejores equipos de la Argentina.